lunes, 25 de julio de 2011

Tu miedo es la distancia.

Tu miedo me salpica
desde el otro lado de la noche,
se incrusta en los rincones
oscuros de mi entraña;
deposito irrisorio
de toda despedida.
Salta por mis sabanas
como un infante herido,
que se alimenta
de mi soledad,
hecha de ti,
elegida por mí.
Tu miedo
es la espada,
que mutila mis piernas
en cada amanecer
y me arroja desnuda,
a los vampiros
que se esconden,
en las esquinas
de mi sensualidad.
Tu miedo
me mantiene húmeda
y me regala intacta
a los desconocidos,
que me beben,
por tu miedo,
para tu miedo,
abro mis piernas
a la noche del destino
y apenas un espasmo
del otro lado de la noche,
entre lloviznas agrias
y una lagrima azul,
en tu nombre y el mío.
Nikita

No hay comentarios:

Publicar un comentario