miércoles, 13 de noviembre de 2013

BEAUTIFUL

“De pronto tuve conciencia de que ese momento, de que esa 

rebanada de cotidianidad, era el grado máximo de bienestar, 

era la Dicha. Nunca había sido tan plenamente feliz como en 

ese momento, pero tenía la hiriente sensación de que nunca 

más volvería a serlo, por lo menos en ese grado, con esa 

intensidad” 

 Mario BenedettiLa tregua

Y entonces ella trató de cambiar cualquier detalle que pudiese hacer que él la reconociera entre la multitud, se cortó el cabello, perdió unos buenos kilos, y se empeñó en ser todo lo contrario a lo que él buscaba, se metió de lleno en el deporte y se buscó un trabajo de ayuda social, de esa desinteresada, sin hacer alarde de su trabajo a nadie para no perder el norte, y así se fue haciendo parte del paisaje, caminando en silencio, desapercibida, con la confianza de que el viento corría junto a ella y la dejaba degustar de los aromas de la mañana, té, leña y rocío, y por la tarde las palomitas de maíz del cine, y la comida casera de la dueña de la casa donde ahora vivía, y por las noches ese olor a limpio de sabanas recién cambiadas, la hacía descansar como antes; antes de él, de tantos te amo sepultados bajo sangre y sal, porque aveces en las noches sin luna su recuerdo venía a golpear la ventana, vago recuerdo que cada vez duele menos, cada vez menos.



Rimes.

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